Fay causa muerte de hispano
Jacksonville.
Eliazer Escobar cuenta que su esposo, Roberto Constantino,
no tuvo que trabajar el viernes 23 de agosto debido al paso de
Fay. Sin embargo, ese día, a pesar de que la tormenta
se sentía
con más fuerza en el Norte de la Florida, el hombre de
27 años decidió salir de su casa ubicada en el área
de Callahan.
“Eran como las nueve y media de la mañana. Estaba lloviendo y él
dijo que se iba para Jacksonville a comprar un seguro para el carro. Su hermano
iba manejando y les pasó esto tan terrible. El accidente fue a sólo
una milla de la casa”, cuenta Escobar.
Las autoridades informaron que un árbol cayó sobre el ca-rro en
el que se movilizaba Roberto; su hermano Sergio Constantino, de 19 años,
manejaba el vehículo marca Saturn, color gris. El accidente ocurrió en
la carretera U.S. Highway 1.
“El árbol destruyó completamente el carro. Mi esposo murió instantáneamente
y mi cuñado quedó herido”, relata Eliazer.
Sergio Constantino sufrió heridas en su rostro y ya fue dado de alta del
hospital Shands. Hola Noticias intentó conversar con él pero dijo
estar muy adolorido y que prefería no acordarse del terrible episodio.
Roberto Costantino deja una niña de 3 años. La familia intenta
enviar el cuerpo del joven mexicano a su natal Chiapas y pide la ayuda de la
comunidad hispana.
Quienes deseen colaborar pueden comunicase con
Eliazer Escobar al teléfono (904) 654-2332
Otras víctimas
En total se estima que Fay dejó cuatro
víctimas,
sólo en el Norte de la Florida. Además de Constantino
murió una joven de 21 años cuando nadaba en aguas
de Neptune Beach.
Otra joven de 16 años murió
cuando su vehículo se estrelló contra otro carro
luego de perder el control en el pavimento mojado. Y otro hombre
de 44 años murió cuando su camioneta dio varias vuelta
en una curva en Acree Road.
Con el agua hasta
el cuello
Fay pasó por el Norte de la Flo-rida desde el jueves 22
de agosto y sus efectos se sintieron hasta el sábado en
la mañana. Los días siguientes continuaron las lluvias,
que no dejaron descasar a los residentes más afectados.
Las inundaciones, tal como se pronosticó, causaron serios
estragos en áreas de San Marco, Riverside, Northside y la
playa. Incluso residentes de San Marco y Riverside debieron eva-cuar
luego que el río St. Jonhs se desbordara. Negocios del lugar
también resultaron afectados.
En otras áreas inundables de las ciudad como McCoy’s
Creek y Hongans Creek se vieron ca-rros completamente tapados por
el alto nivel de las aguas.
En el área de Moncried Road en el Northside, 103 abuelitos
residentes en el centro Summer Brook Health Care fueron
evacuados en canoas hasta los buses que los transportaron hasta
otros centros asistenciales. Ninguno resultó lastimado,
pero la evacuación fue todo un reto para los Bomberos, quienes
atendieron la emergencia.
“Son personas ancianas, que tienen dificultad para desplazarse. Así que
tuvimos dificultades para sacarlos hasta la entrada, un lugar inundado en unas
14 a 18 pulgadas”, dijo el capitán Ronaldo Gordon de los Bomberos.
Otras áreas del condado Clay también se vieron seriamente
inundadas. Residentes reco-rrieron sus calles en canoas y pequeños
botes.
Se estima que sólo en el área de Duval unas 500
viviendas sufrieron daños.
De otro lado, por lo menos 5 tornados fueron divisados durante
la tormenta, uno fue grabado en video por residentes en el área de Hastings y otro en Fleming
Island. No se reportaron daños o heridos por estos fenómenos.
En la ciudad de St. Augustine también se perdió el fluido eléctrico,
se presentaron inundaciones en varias calles y avenidas cercanas al distrito
histórico y los vientos provocaron caída de árboles. Los
turistas regresaron a las calles el sábado en la mañana.
Sin energía
eléctrica
Los que estuvieron muy ocupados durante
la tormenta fueron los empleados de JEA, la compañía
de electricidad. Se estima que en un momento de la tormenta unas
90 mil viviendas perdieron el fluido eléctrico. Unos 700
empleados debieron atender la emergencia, la mayoría traba-jando
en el cableado.
Sólo el viernes, cuando se sintió más fuerte
la tormenta, unas 70 mil viviendas no contaban con energía
eléctrica. Muchas viviendas estuvieron sin el servicio hasta
unos 3 días.
La caída de árboles provocó muchas de las
emergencias en el servicio eléctrico y causó daños
en viviendas, complejos de apartamentos y hasta en la Universidad
de Jacksonville (JU).
En total fueron removidos 900 árboles que fueron derribados
por la tormenta.
Una vivienda de Arlington ubicada en Sanders Road fue impactada
por un árbol que prácticamente la partió en
dos.
“Estaba acostada en mi cama; todo empezó como el sonido de un
crujido y luego de cinco minutos el árbol se desplomó sobre la
casa”, le contó Palm Schaefer a nuestra filial First Coast News.
Ninguna persona resultó herida, pero la casa quedó destrui-da
y la mayoría de los muebles quedaron inservibles.
En la Universidad de Jacksonville seis carros fueron destruidos
por dos árboles que fueron derrumbados por los vientos de
la tormenta.
De otro lado, una familia residente en
Edgewood Avenue quedó atrapada
en su propia vivienda por más de 24 horas luego que un cableado
eléctrico cayó en su jardín, tras el des-plome
de un árbol.
Integrantes de la familia Clark no pudieron salir de su casa por
temor a sufrir una electrocución y debieron esperar a los
trabajadores de JEA para atender la emergencia.
Botes tampoco
se salvaron
La Marina Bill Dye fue tal vez la más afectada con la tormenta.
Seis botes se hundieron en las aguas del río Trout.
Ed Zabf, quien vivía en su bote de 44 pies, sólo
tiene ahora pedazos de lo que fue su hogar.
“Lo perdí todo. Mi billetera, mis llaves, hasta mis dientes”,
dijo Zabf.
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